Nuestra marca personal es la huella que dejamos día a día en las demás personas, en nuestra relación con ellas en todo lo que hacemos a lo largo de nuestra vida, nuestro comportamiento, nuestra forma de comunicarnos, de expresarnos, de relacionarnos, de trabajar. Es una evaluación continua, un trabajo constante y diario que nos ayudará a construir y posicionar nuestro pequeño imperio del YO S.A. Si hemos marcado nuestra huella en alguien probablemente se acuerde de nosotros dentro de diez años.

huella-marca personalConocí a Carlos hace ya casi una década. Nos conocimos en una empresa que nos había contratado para optimizar sus recursos e implantar acciones de mejora en el área de gestión comercial y así incrementar sus ventas. Ambos proveníamos de multinacionales del sector de distribución de productos de gran consumo y poseíamos grandes conocimientos en nuestro campo, experiencia, ideas innovadoras, creatividad, talento, conocimiento del mercado y consumidor canario, orientación al cliente, y otras tantas habilidades (no es por echarme flores… ;))

Carlos y yo congeniamos enseguida, teníamos las mismas ideas e inquietudes por hacer las cosas bien y hacer crecer a esta empresa y “crecer” nosotros con ella (que por cierto, no supo sacarnos partido y nunca llegó a crecer, más bien menguó, pero eso es otra historia…). Carlos trabajaba en Las Palmas y yo en Tenerife, apenas coincidimos en persona dos veces durante nuestra corta estancia en la empresa, pero compartíamos opiniones e ideas con bastante frecuencia por teléfono (en ese entonces no teníamos los medios de comunicación que tenemos ahora) y trabajábamos muy bien en equipo.

Las cualidades de Carlos dejaron huella en mí desde el principio, la primera impresión que me llevé de él fue muy buena, me pareció una persona sincera, honrada y responsable. Me transmitió que era un buen profesional en su campo, me mostró y demostró lo que valía, y eso se me quedó grabado para siempre, supe que podía trabajar con él en un futuro o recomendárselo a alguien que necesitara algún profesional con su perfil y habilidades. Carlos me “fidelizó”.

En estos diez años hemos mantenido muy poco contacto, se podría decir que nuestra comunicación se ha limitado a prácticamente un “wasap navideño”. Pero ayer un cliente me comentó que estaba buscando a alguien en Gran Canaria para trabajar en su empresa con un perfil que encajaba en el de mi antiguo compañero de trabajo. ¿Y sabes de quien me acordé, no?.

Hoy día disponemos de los medios digitales para poder gestionar nuestra marca personal, pero no sirve de mucho hacer “ruido” y tener infinidad de seguidores en las redes sociales si en el “mundo real” no hemos dejado esa huella marcada, si la huella que dejamos no es profunda. ¿De que sirve tener un buen escaparate si lo que vendemos no es bueno?

La necesidad de emprender, de reinventarte y encontrar tu hueco en el mercado y de construir una marca personal para conseguir tus objetivos, se ha convertido en una carrera de obstáculos para muchos, en una obsesión. Pero ojo, no nos equivoquemos, la marca personal no la construimos asistiendo a saraos, impartiendo numerosas charlas en las que hablamos de lo bien o mal que lo hacen los demás, subiendo la foto de tu cara diciendo lo guapa que eres en todas las redes sociales, publicando todo lo que haces o en qué trabajas… Pero, ¿sabes hacer algo? ¿lo haces bien? ¡Ay…, ese afán de protagonismo…!.

La marca personal ya la tenemos, en las redes sociales la gestionamos, igual que cualquier proyecto que emprendemos en nuestra vida, debemos marcarnos unos objetivos, una estrategia y unas acciones. Nuestras huellas marcarán el camino hacia la consecución de nuestros objetivos, nuestros logros profesionales y personales, nuestras metas.

¿Y tú? ¿Has dejado tu huella marcada?